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domingo, 23 de junio de 2013

Hay días y anocheceres extremadamente invernales.

Hay días, principalmente en los momentos del anochecer cuando está el clima frío y lluvioso en forma continua en los que Toto se tira por ahí a dormir, abrigado al calor del hogar climatizado con algo de la ayuda externa del calefactor, y yo lo dejo ya que todo da para que así lo haga.
¡Mirá si voy a andar impidiendo su decisión de estar acurrucado y reposando en aras de matar el tiempo extremadamente invernal! ¡Jamás!

martes, 5 de marzo de 2013

Sólo por las noches.

En la bajada que Boro y yo hacemos a la noche, antes de ir a dormir, solemos casi diariamente pasar por este lugar y sentarnos un poco a ventilar nuestras mentes, principalmente en primavera y verano, es decir en las estaciones templadas y calurosas del año, aunque también lo hacemos en alguna que otra noche de esas de calor que aparecen cada tanto en cualquier momento, donde además, de paso, ventilamos nuestros cuerpos.

lunes, 11 de febrero de 2013

Minga!

Si no fuera 
por el 
cansancio 
que arrastra, 
minga 
que se iba 
a quedar ahí tirado, 
teniendo enfrente 
a un grupo 
de adolescentes 
jugando 
un "fulbito"
Ni pensarlo!! 
Pero el calor pudo más.

miércoles, 30 de enero de 2013

Nuestros paseos, por estos días, naturalmente más tranquilos.

Durante los meses y días de tanto calor, como los de este enero, salimos a pasear con Boro, sí; pero de todos modos lo hacemos asegurándonos de no hacer una salida irresponsable, a horas extremas y/o de grandes distancias.
En la salida más importante del día, esa que normalmente y por ser la más larga de todas sería de mucho movimiento (en general), hacemos todo de una forma más tranquila y relajada; ya sea con un paso más lento, bebiendo agua a mitad de camino, o descansando en vez de estar todo el tiempo haciendo algo. Es decir, tratamos de no esforzarnos tanto, ya que no sería lo más adecuado.
En el caso de Boro, esencialmente, como se lo puede ver en el -casi- extremo superior izquierdo de la foto que le tomé la tarde de ayer martes mientras se tiraba y se quedaba ahí descansando en el fresco del pasto (como no suele hacerlo en otoño, invierno, ni primavera), Él solito reacciona ante el gran calor que lo azote y se mueve en consecuencia.
Yo, por mi parte, trato de no caminar tanto, haciendo salidas más cortas que nos resulten más apropiadas y placenteras a ambos, parando más tiempo de lo normal en las plazas y descansando bastante al llegar a ellas, ya que siempre estamos llegando en el momento de la caída del sol, cuando a pesar de que hace calor, el día comienza a ponerse un poco más tolerable.
Es así, en tiempos de altas temperaturas, las modificaciones aparecen sin que se las programen o digiten demasiado, de ambas partes.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Refresco de una tarde calurosa.

Se cansa mucho y más rápido que en otras épocas, en éstas, las de calor; por eso siempre trato de que tenga un poco de agua fresca cerca para que se hidrate y no tenga tanta sed, producto de andar jugando bajo el sol en días con altas temperaturas.

martes, 31 de julio de 2012

Vacaciones de verano, para brindar energía todo el año.

En días tan fríos como los de este julio del invierno de 2012 está bueno recordar -fotográficamente al menos- algún momento de las vacaciones que Boro y yo disfrutamos este último verano.
Verano en donde además de pasarlo genial y de disfrutar a cada momento de los días y lugares en la playa que, aunque ya visitados frecuentemente durante el año, adquieren en ese mes de veraneo un color y disfrute diferente, eran días donde hacía mucho calor y disfrutábamos del mar y sus bondades. Jeje!
Y retomando la seriedad, vuelvo a decir que está buenísimo recordar momentos únicos e inolvidable que, además de quedar plasmados en cada fotografía que tomo durante ese tiempo de felicidad, quedan en nuestra memoria y en nuestro corazón para siempre.
A recordarlos entonces, que recordarlos hace bien y puede llegar a transmitirnos un poco de esa calurosa energía propia del verano que nunca estará de más sentir por estos fríos días, propios del invierno.