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lunes, 24 de junio de 2013

Última bajada del día.

Es básicamente, además de para otra cosa, para esto su bajada de la noche, esa última después de comer. No hay vuelta que darle al tema.


domingo, 23 de junio de 2013

Hay días y anocheceres extremadamente invernales.

Hay días, principalmente en los momentos del anochecer cuando está el clima frío y lluvioso en forma continua en los que Toto se tira por ahí a dormir, abrigado al calor del hogar climatizado con algo de la ayuda externa del calefactor, y yo lo dejo ya que todo da para que así lo haga.
¡Mirá si voy a andar impidiendo su decisión de estar acurrucado y reposando en aras de matar el tiempo extremadamente invernal! ¡Jamás!

sábado, 22 de junio de 2013

jueves, 20 de junio de 2013

jueves, 23 de mayo de 2013

Realmente increíble.

Mi Boro, el que ven ahí tendido sobre mi cama durmiendo plácidamente, es quien me recuerda muchas veces -entrada la noche- que es hora de seguir su ejemplo e ir a dormir.
Siempre presente en mi vida.
¡Qué increíble es la relación que podemos llegar a establecer los seres humanos con nuestros compañeros los seres animales!
¡Realmente increíble!

sábado, 18 de mayo de 2013

Llegaron esos días y esas noches.

Llegaron los días -con sus respectivas noches- en los que yo me abrigo bastante para salir con Toto a la calle y seguramente más adelante vendrán también aquellos en los que mi perrito saldrá abrigado con su polar verde, ese que tanto lo hace frotar contra la pared del pasillo de nuestro edificio mientras esperamos el ascensor para bajar a dar su paseo. Jaja!
Todavía no lo abrigo -a Él- ya que si lo hago desde ahora, en otoño, cuando llegue el invierno no se que me va a quedar por hacer; aunque de todos modos no siempre sale abrigado tampoco durante el tiempo más frío del año ya que como se sabe, los labradores al igual que otros perros cobradores, tienen doble capa de pelo y un pelaje resistente al frío porque son básicamente perros cobradores (recogedores) además de ser perros de agua.
Va llegando el frío, o mejor dicho ya ha llegado, y retratos típicos de este tiempo comenzarán a aparecer en este blog de Mi Boro y Yo.

sábado, 4 de mayo de 2013

Los dos.

Hasta en las bajadas express de la noche, esas que duran 30 minutos y no mucho más, Boro tiene derecho a tomarse un breve descanso.
Descanso que por cierto tomamos los dos en la mini placita que nos acoge muchas de las noches que decidimos llegarnos hasta la avenida antes de regresar a casa a dormir.
Los dos bajamos. Los dos caminamos. Los dos llegado el momento descansamos. Los dos. Los dos.

jueves, 25 de abril de 2013

Un poquito de pasto al menos.

A no ser que esté muy apurado en la última bajada del día, aquella que le hago a mi Boro por la noche luego de comer y antes de ir a dormir, vengo con Él hasta este descanso, a la vera de la avenida, en plena ciudad, para que pueda estar en contacto -aunque sea por breves minutos- con un poco de pasto, es decir con lo verde, lo natural; que tan alejado lo tiene en el departamento donde vivimos y pasa gran parte del día, si bien tiene sus tres o cuatro salidas diarias y nunca menos que eso, incluida la de la tarde/noche que es la larga y donde, como ya he comentado una decena de veces, vamos hasta alguna plaza para que Él efectivamente entre en contacto con el entorno natural.
El caso es que como les decía, si no sucede que tengo mucho apuro en esa salida por tal o cual motivo, o llueve, o hace mucho, mucho frío, hasta acá nos llegamos y mientras el huele, husmea y da algunas pataditas sobre el pasto después de hacer algún pis por allí, yo lo espero sentado en uno de los varios bancos que están al margen de la zona verde, de la fuente, o en frente de todo ese espacio.
Otra costumbre nuestra que compartimos ya que como tal no podía dejar de quedar plasmada en éste, nuestro blog.
Así somos, después de todo, animales de costumbre. Y a mucha honra.

jueves, 11 de abril de 2013

In the night.

Podrá oscurecer pero a Boro no se le escapa ni una. Alerta como con la luz del sol, sigue siempre.
Acá, en esta foto, al que se le escapó la noción de darse cuenta que las luces de los faroles de la plaza iban a reflejar mi mano y mi BlackBerry fue a mi; y por este motivo se ve la sombra de ambas sobre el cuerpo y la cara de Boro.
Y bueno amigos, después de todo es algo amateur esto del blog y las fotos y las leyendas que lo integran.
Amateur repito, pero con todo mi cariño y toda mi pasión de entregarles lo mejor de mi vida junto a Él, junto a mi dulce Toto.


sábado, 30 de marzo de 2013

Corriendo, claro.


Porque se queda atrás y el muy pancho va a su paso, oliendo, husmeando e inspeccionando todo lo que halla en su camino; y después cuando se da cuenta de que yo ya doblé la esquina y no me ve, se vuelve loco y se desespera. Y ahí viene corriendo hacia su papá que lo dejó olvidado a la vuelta de la esquina. Jaja!!

viernes, 22 de marzo de 2013

martes, 5 de marzo de 2013

Sólo por las noches.

En la bajada que Boro y yo hacemos a la noche, antes de ir a dormir, solemos casi diariamente pasar por este lugar y sentarnos un poco a ventilar nuestras mentes, principalmente en primavera y verano, es decir en las estaciones templadas y calurosas del año, aunque también lo hacemos en alguna que otra noche de esas de calor que aparecen cada tanto en cualquier momento, donde además, de paso, ventilamos nuestros cuerpos.

sábado, 11 de agosto de 2012

Las plazas por la noche.

Borito descansando en una plaza, en alguna noche de Buenos Aires.
Tienen su encanto, es cierto, y principalmente en noches de verano o al menos de días cálidos aunque sea en otras épocas del año.
A Boro y a mi nos suele agarrar la noche en alguna plaza cuando salimos más tarde que de costumbre a dar el paseo largo de cada día -principalmente en esta época del año donde oscurece más temprano- y siempre que así nos sucede, no le escapamos a la noche y disfrutamos de nuestro paseo también ahí, ya que el momento del día, si bien es muy diferente ya sea diurno o nocturno, para nosotros dos es un poco irrelevante porque lo verdaderamente importante, tanto para Él como para mi, es estar juntos y compartiéndolos.

martes, 3 de julio de 2012

Salimos más tarde que de costumbre.

 Hay días que, porque a mi se me hace tarde o no puedo sacarlo en su salida larga más temprano, terminamos saliendo casi de noche en esa bajada que es, si o si, caminar más que en las (salidas) cortas a hacer las necesidades fisiológicas y terminar en alguna plaza donde Boro huele, husmea, y corre un poco en busca de perritas. Sí, perritas, porque mi perro ya no está en edad de jugar y solo busca diversión pero de otro tipo. Jeje!
Volviendo al tema central este lunes que ya pasó fue uno de esos días de salida larga casi nocturna, y el otoño con sus días más cortos, en gran parte, tiene mucho que ver en todo esto.
Finalmente, una prueba fotográfica que muestra la noche que nos agarró en la plaza, ayer, además del frío que también nos agarró y nos atacó por todos lados.