Mostrando entradas con la etiqueta salud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta salud. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de septiembre de 2016

Hoy, en el día de mi cumpleaños...

Tengo la fortuna de tener en mi vida a Boro y eso ya lo dice todo; para mí lo dice todo, claro, pero entiendo que si no deseo que esto quede solo en mí, y que por el contrario se extienda a cuantas más personas sea posible (y que todas estas personas lo entiendan), debo fundamentar un poco al menos mi expresión.
Mi compañero canino es un ángel que vive para darme su amor y su entrega absoluta a pesar de todos los obstáculos que yo, como ser humano en esencia, le pueda poner en el camino de nuestra convivencia.
Yo entendí que El vive por mí y para mí, puesto que hemos llegado a un punto en nuestro compartir en el que tanto nos conocemos y amamos, que yo sé que Él cambiaría todo (si tuviese que elegir y pudiera expresarlo formalmente) por mí, y esto incluye paseos, parques, perritos y perritas con quienes socializar, y hasta comer y hacer cualquier acto básico de subsistencia. No me enorgullece esto, en definitiva, porque sé que si yo le faltara Él no haría nada más para seguir adelante porque es tal la dependencia que tiene por parte de mi ser que solo puede disfrutar de algo más (sea lo que sea) si estoy yo a su lado o me sabe "por ahí", cerquita.
Y en lo que a mí respecta soy un dependiente absoluto y consciente de mi perro ahora que sé que puedo y que es el momento para poner en práctica este absoluto apego que se acerca (podría decir sin miedo a equivocarme: que se iguala) al de cualquier persona ─cualquier padre─ con su hijo, es decir con un ser de su familia que está bajo su cuidado y depende de él, y principalmente de su amor y de su protección, para ser feliz y desarrollarse plenamente.
Por eso, ahora que nos tenemos, y que juntos vamos por la vida disfrutándonos sin ningún reparo ni limitación, siento que soy bendecido diariamente con este regalo, para mí el más hermoso y valioso de todos los que pudiera recibir, que me ha sido dado, y que hoy, día de mi cumpleaños ─dicho con total sinceridad─, no me hace esperar ni desear recibir algo específico porque se que si bien todo será agradecido de corazón yo ya tengo el presente que más quiero y necesito. ♥

miércoles, 30 de enero de 2013

Nuestros paseos, por estos días, naturalmente más tranquilos.

Durante los meses y días de tanto calor, como los de este enero, salimos a pasear con Boro, sí; pero de todos modos lo hacemos asegurándonos de no hacer una salida irresponsable, a horas extremas y/o de grandes distancias.
En la salida más importante del día, esa que normalmente y por ser la más larga de todas sería de mucho movimiento (en general), hacemos todo de una forma más tranquila y relajada; ya sea con un paso más lento, bebiendo agua a mitad de camino, o descansando en vez de estar todo el tiempo haciendo algo. Es decir, tratamos de no esforzarnos tanto, ya que no sería lo más adecuado.
En el caso de Boro, esencialmente, como se lo puede ver en el -casi- extremo superior izquierdo de la foto que le tomé la tarde de ayer martes mientras se tiraba y se quedaba ahí descansando en el fresco del pasto (como no suele hacerlo en otoño, invierno, ni primavera), Él solito reacciona ante el gran calor que lo azote y se mueve en consecuencia.
Yo, por mi parte, trato de no caminar tanto, haciendo salidas más cortas que nos resulten más apropiadas y placenteras a ambos, parando más tiempo de lo normal en las plazas y descansando bastante al llegar a ellas, ya que siempre estamos llegando en el momento de la caída del sol, cuando a pesar de que hace calor, el día comienza a ponerse un poco más tolerable.
Es así, en tiempos de altas temperaturas, las modificaciones aparecen sin que se las programen o digiten demasiado, de ambas partes.

lunes, 16 de abril de 2012