sábado, 11 de agosto de 2012

Las plazas por la noche.

Borito descansando en una plaza, en alguna noche de Buenos Aires.
Tienen su encanto, es cierto, y principalmente en noches de verano o al menos de días cálidos aunque sea en otras épocas del año.
A Boro y a mi nos suele agarrar la noche en alguna plaza cuando salimos más tarde que de costumbre a dar el paseo largo de cada día -principalmente en esta época del año donde oscurece más temprano- y siempre que así nos sucede, no le escapamos a la noche y disfrutamos de nuestro paseo también ahí, ya que el momento del día, si bien es muy diferente ya sea diurno o nocturno, para nosotros dos es un poco irrelevante porque lo verdaderamente importante, tanto para Él como para mi, es estar juntos y compartiéndolos.

viernes, 10 de agosto de 2012

Boro y los niños.

Boro tiene afinidad y buena onda con todas las personas con las que se cruza en determinados momentos de su vida. Con todas.
Pero es con los niños que, ni bien los ve, se vuelve loco; principalmente cuando éstos le prestan atención, lo llaman, y quieren estar con Él jugando o acariciándolo.
Lo que muestra la foto pasó hace más de 2 años en una plaza de Buenos Aires durante un fin de semana, y recuerdo que le pedí permiso a los padres de este pequeñín para tomarle una fotografía junto a mi perro por la dulzura que tenía y por lo bien que se habían llevado durante todo el tiempo que estuvieron juntos esa tarde, que por cierto fue más de 1 hora.
Algo más de mi Boro, tan dulce y bueno con quien se le acerque y quiera estar con Él, donde y cuando sea.

jueves, 9 de agosto de 2012

Siempre que surja , ahí nos tiramos.

Desde siempre nos gustó tirarnos en el piso del depto., de algún parque o plaza o de donde sea que nos encontremos, cuando estamos relajados y podemos quedarnos ahí sin molestar a nadie y sólo disfrutando de nosotros y de ese placentero momento que se genera cuando uno se permite hacer algo que disfruta mucho y que lo lleva a distenderse y sentirse en un lugar y estado ideal.
Desde siempre lo hacemos, decía, y lo seguimos haciendo.
En esta foto, por ejemplo, estamos tirados en el suelo de casa, hace un par de años, y alguien nos tomó la fotografía que hoy sirve para mostrar lo que quiero contarles.
Siempre todo lo que tiene que ver con lo que hago y vivo junto Boro remite a estados placenteros, de paz y de mucha relajación y afectividad en mi vida. Y en la de Él también, por supuesto.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Intrépidamente curioso.

Es así, siempre lo fue y alguna que otra vez le ha costado un susto -a Él y a mi- el hecho de ser tan curioso de todo lo que pase con animales y personas en el entorno de los lugares donde se encuentre.
Pero bueno, ¿saben qué?; en el fondo me da risa verlo ahí, queriendo entrometerse siempre en toda situación que le llame la atención y que por tal motivo sea preciada por Él como digna de averiguación para ver que pasa.
En fin... Es mi perro y lo quiero así, como es. Con todo ese bagaje canino que lleva consigo y que en definitiva, y afortunadamente, lo hace único e irrepetible.

martes, 7 de agosto de 2012

¡¡Todo el tiempo!!

Cuando vamos por la calle la gente no deja de mirar, llamar, elogiar y acercarse a Boro -en los diferentes trayectos que llevamos a cabo- en cada una de nuestras salidas.
Lo llaman y me preguntan si lo pueden tocar, a lo que yo respondo: "-Claro!, si eso es lo qué más le gusta a mi perro!"
Todo el tiempo, (real, no exagero), Boro es motivo de que la gente tenga expresiones de marcado énfasis al verlo ir caminando por la vereda, provocando risas, caras de: "Miraaaa", o de: "Ayyy qué liiiindo", etc., que la verdad ya estoy acostumbrado y no me resulta nada extraño que esto suceda siempre que andamos por la calle.
Yo, orgulloso de mi compañero de vida. Siempre, y por todo, orgulloso.

lunes, 6 de agosto de 2012

Hay.

Acá hay belleza que se acompaña con porte y estilo, sin lugar a dudas.
También hay bondad en exceso y alegría desmedida.
Pero fundamentalmente hay fidelidad a prueba de todo. Por eso lo adoro.

domingo, 5 de agosto de 2012

Por algún lugar.

Una vez,
hace bastante tiempo,
fuimos a alguno de los tantos lugares
que visitamos durante el año
y como siempre sucede
he guardado recuerdos fotográficos
de esa visita.
Bueno, acá va uno de esos recuerdos.
Son varios,
pero para este blog sólo sirven
los que nos incumben a Boro y a mi.
Hacía calor,
lo estábamos pasando muy bien y,
al igual que ahora,
estábamos felices.
Lo comparto con todos ustedes.

sábado, 4 de agosto de 2012

Su punto de referencia.

Boro puede estar
compartiendo momentos
con muchas personas,
con todas las que se imaginen,
pero cuando es el momento
de priorizar el verdadero afecto,
Él viene hacia mí
porque soy su punto
más importante
de referencia en esta vida.
Me encanta que así sea.
Lo amo.

viernes, 3 de agosto de 2012

Borito, ¿te acordás?

Hace poco menos de 7 meses así estábamos. No más palabras. La imagen lo dice todo.
A recordarlo hasta que llegue nuevamente el momento de revivir in situ todo esto.

jueves, 2 de agosto de 2012

Lo agradezco.

Agradezco tener un perro como Boro que me sigue a todos lados, está pendiente de mi y vive para mi.
Quizás suene algo egocéntrico, no sé..., puede ser; pero en este caso sería un egocentrismo que aparece desde el amor y desde lo que ambos sentimos, el uno por el otro, desde que comenzamos a interactuar viviendo juntos y compartiendo la vida de todos los días.
Yo sé que mi Boro es absolutamente feliz estando junto a mi, lo puedo asegurar. Se le nota en su expresión, en su andar, en su forma de enfrentar las cosas cada día; en todo. Él es un perro feliz y yo una persona feliz, también.
Hay algo que además soy, y es agradecido, y por eso expreso este agradecimiento en cuanto tengo la oportunidad de hacerlo para que todos sepan que este obsequio que me hizo la vida a través de mis ganas primero, y de mi decisión después, de compartir mis días junto a un animal no humano es algo que deberé seguir agradeciendo siempre por lo importante y trascendental que resulta en mi vida.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Somos muy compañeros.

Estas patas y pies nuestros, respectivamente, que nos llevan por tantos
lugares diferentes, y siempre juntos. Siempre juntos.
Somos muy compañeros Boro y yo, y lo que hemos forjado y seguimos forjando entre nosotros es lo que todo compañero animal humano debe, de una u otra manera, ir modelando con su amigo animal no humano.
Para eso llegan a nuestras vidas; para alimentarla de la pureza, la fidelidad y el amor más sencillo e inmenso que pueda existir y que el hombre pueda sentir.
Nosotros, representaremos otro tanto en sus vidas, seguramente; y me quedo con la idea de que ambos, animal no humano y humano, viven y aportan de igual manera su parte en este tipo de vínculos preciosos.
TE AMO BORO. SOS MUY IMPORTANTE EN MI VIDA, MI COMPAÑERO Y AMIGO FIEL.