Cuando pensaba que Boro no iba a inundar cada aspecto de mi vida con su presencia y su propia vida estaba restando importancia al hecho de incorporar un compañero de vida, animal, y todo lo que esto significa para quien lo lleva a cabo y para el compañero (animal) en cuestión que se elige.
Así fue que Boro llegó a mi vida y si bien al principio me jacté de que era solo un perro y nada más dando por seguro, es más por segurísimo, que nunca caería en las redes de valorarlo de otra forma, puedo decir que al día de hoy me doy cuenta que esa intención manifestada, y quizás sostenida con convicción por ese entonces, se ha visto modificada por un total cariño y una absoluta pertenencia que nos marca y une recíprocamente; ya ni sé desde que momento específico de la creación, mantenimiento y alimentación de nuestro vínculo.
Por eso: me equivoqué al principio con respecto a este tema y lo asumo y comento feliz y campante, ahora.
Boro es mi compañero de vida animal. Lo adoro y siento que junto a Él todo es más feliz en mi vida.
¡¡Vaya si me había equivocado!!
ES TAN LINDO COMPARTIR LA VIDA CON UN PERRO QUE QUIERO TRANSMITIR LA DICHA DE COMPARTIR LA MÍA CON ÉL.
martes, 16 de octubre de 2012
domingo, 14 de octubre de 2012
¡¡Cómo no hacerlo!!
Si mi Boro me acompaña en todo momento, si está conmigo cuando estoy triste y cuando tengo mal humor, si cuando parece que todo pierde sentido el tenerlo (y verlo) a mi lado me ayuda a seguir adelante, y si desde que llegó a mi vida es el mejor motivo para que yo crea que ser bueno y no preocuparse por todo es fundamental para vivir más y mejor...
...¡¡COMO NO VOY A ADORARLO TANTO Y PENSAR QUE ES UNO DE LOS MOTIVOS MÁS IMPORTANTES Y PRINCIPALES DE MI FELICIDAD!! ♥
...¡¡COMO NO VOY A ADORARLO TANTO Y PENSAR QUE ES UNO DE LOS MOTIVOS MÁS IMPORTANTES Y PRINCIPALES DE MI FELICIDAD!! ♥
jueves, 11 de octubre de 2012
Sos Felicidad.
Todo lo que me transmitís,
partiendo de
tu carita
de felicidad,
tu carita
de felicidad,
es lo que me
hace adorarte
y ser feliz
a la par tuya,
mi Toto querido.
GRACIAS.
miércoles, 10 de octubre de 2012
martes, 9 de octubre de 2012
Él lo sabe.
Boro, mi querido perro, sabe que siempre podrá contar conmigo; y cada suspiro que hace mientras, duerme a mi lado sabiendo que estoy cerca suyo, confirma para mi su serenidad de saberse en el mejor lugar que existe para Él en el mundo: junto a mí.
Es una ternura. Mi ternura. Mi lado más sensible y emocional. Es mucho para mí y sé que lo expreso en cada entrada que (le) hago en su blog.
No aclararé que -también- corre por otro carril mi vida y que lo que acá expreso por Boro es sólo un punto importante de la misma (lo estoy aclarando al justificarlo sin planearlo) ya que eso es algo claro, más sí diré que desde que comparto mi vida con este perrito Él va a mi lado (metafóricamente hablando) en casi todos los carriles por los que yo transito debido a la valoración que tengo por este ser que me ama y al cual amo.
Ojalá que todos/as compartan alguna vez parte de su vida con un animal de esta especie que es sin lugar a dudas el que más se involucra, y permite que uno lo hago con él, en el hecho de compartir y vivir exclusivamente para el otro además de brindar el amor más simple y bello que se pueda experimentar en esta vida.
Es una ternura. Mi ternura. Mi lado más sensible y emocional. Es mucho para mí y sé que lo expreso en cada entrada que (le) hago en su blog.
No aclararé que -también- corre por otro carril mi vida y que lo que acá expreso por Boro es sólo un punto importante de la misma (lo estoy aclarando al justificarlo sin planearlo) ya que eso es algo claro, más sí diré que desde que comparto mi vida con este perrito Él va a mi lado (metafóricamente hablando) en casi todos los carriles por los que yo transito debido a la valoración que tengo por este ser que me ama y al cual amo.
Ojalá que todos/as compartan alguna vez parte de su vida con un animal de esta especie que es sin lugar a dudas el que más se involucra, y permite que uno lo hago con él, en el hecho de compartir y vivir exclusivamente para el otro además de brindar el amor más simple y bello que se pueda experimentar en esta vida.
sábado, 6 de octubre de 2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
Siempre lo creí, lo creo, y lo seguiré creyendo.
Cuando observo alguna reacción inesperada, como fea, de algún perro que se acerca a Boro o viceversa me sigo sorprendiendo de porque reaccionarán mal algunos perros aunque del otro lado tengan toda la buena energía canina y la bondad por delante como ocurre cuando algún perro lo tiene a Boro frente suyo.
Después caigo en la cuenta de que no todos los perros son mi Boro, ni todos han recibido en toda su vida sólo amor a cambio de todo lo que han hecho.
También es cierto que algunos que han recibido (supongo) afecto y amor de parte de su familia humana son igualmente agresivos, tanto o más que aquellos callejeros que seguramente han tenido una dura vida con peleas, desprecio y todo tipo de vapuleos. Aunque debo reconocer que en la mayoría de los casos, los perros de la calle no pelean sino es para defender un trozo de comida (se entiende que debe ser un tesoro al que cuando lo consiguen lo defienden con uñas y dientes) o su lugar (aunque sea un pedazo de plaza pública si es donde ellos moran también se entiende que lo asuman como su casa, de su propiedad, y lo defiendan de extraños que osan pasar por allí).
Es así que siempre las peores sorpresas me las he llevado (y se las ha llevado mi perro) con perros que van con sus dueños y que a no ser que sean maltratados por ellos, tienen muy poca -y mala- predisposición para relacionarse con otros perros, cuando no con personas también.
Siempre creí, creo, y lo seguiré creyendo, que si se aplica (y hablo específicamente de perros que viven con familias humanas) una correcta educación y sociabilización, y se ofrece además amor en retribución de lo que se aprende y amor en cualquier y todo momento del día, los perros serán como el hermoso Boro que tengo la suerte de tener compartiendo mis días junto a mi. Un perro noble, sociable, fiel y amoroso con todos los seres vivos que se le acercan.
Mírenlo sino, una imagen vale más que mil palabras.
Después caigo en la cuenta de que no todos los perros son mi Boro, ni todos han recibido en toda su vida sólo amor a cambio de todo lo que han hecho.
También es cierto que algunos que han recibido (supongo) afecto y amor de parte de su familia humana son igualmente agresivos, tanto o más que aquellos callejeros que seguramente han tenido una dura vida con peleas, desprecio y todo tipo de vapuleos. Aunque debo reconocer que en la mayoría de los casos, los perros de la calle no pelean sino es para defender un trozo de comida (se entiende que debe ser un tesoro al que cuando lo consiguen lo defienden con uñas y dientes) o su lugar (aunque sea un pedazo de plaza pública si es donde ellos moran también se entiende que lo asuman como su casa, de su propiedad, y lo defiendan de extraños que osan pasar por allí).
Es así que siempre las peores sorpresas me las he llevado (y se las ha llevado mi perro) con perros que van con sus dueños y que a no ser que sean maltratados por ellos, tienen muy poca -y mala- predisposición para relacionarse con otros perros, cuando no con personas también.
Siempre creí, creo, y lo seguiré creyendo, que si se aplica (y hablo específicamente de perros que viven con familias humanas) una correcta educación y sociabilización, y se ofrece además amor en retribución de lo que se aprende y amor en cualquier y todo momento del día, los perros serán como el hermoso Boro que tengo la suerte de tener compartiendo mis días junto a mi. Un perro noble, sociable, fiel y amoroso con todos los seres vivos que se le acercan.
Mírenlo sino, una imagen vale más que mil palabras.
sábado, 29 de septiembre de 2012
Al cien por cien (o como se diga).
Siempre estamos juntos, muy juntos,
compartiendo nuestras vidas
e incorporando en ellas
a diferentes personas
que van y vienen pero que como tal
en algunos momentos
dejan de estar a nuestro lado, siendo mi Boro y yo finalmente quienes siempre nos tenemos
al cien por cien.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Así lo siento y así lo expreso.
Yo quiero mucho a Boro porque ha venido a significar en mi vida, toda, un remanso de paz, pureza y bondad; además de una compañía que siempre está dispuesta a estar a mi lado y hacer lo que yo quiera.
Por eso a veces, casi siempre, yo también facilito y hago todo aquello que interpreto que Él desea hacer, o que hagamos juntos; por ejemplo jugar con su hueso de juguete comestible o salir a dar un paseo por la calle, respectivamente.
Este es nuestro vínculo, así de simple, muy simple, y casi esencial podría decirles; más es en esa simplicidad donde se transforma a cada instante en una de las mejores cosas que me ha pasado, y afortunadamente me sigue pasando, en la vida.
Por eso a veces, casi siempre, yo también facilito y hago todo aquello que interpreto que Él desea hacer, o que hagamos juntos; por ejemplo jugar con su hueso de juguete comestible o salir a dar un paseo por la calle, respectivamente.
Este es nuestro vínculo, así de simple, muy simple, y casi esencial podría decirles; más es en esa simplicidad donde se transforma a cada instante en una de las mejores cosas que me ha pasado, y afortunadamente me sigue pasando, en la vida.
lunes, 10 de septiembre de 2012
jueves, 6 de septiembre de 2012
Cimbronazos.
Boro me da cimbronazos de alegría en cualquier momento y por cualquier boludez.
Y es sencillamente porque lo quiero mucho y estoy sumamente feliz de tenerlo como compañero de vida y como amigo animal no humano.
Eso, nada más.
Suficiente.
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