sábado, 11 de mayo de 2013

Sabe que hay que esperar.

En esta ocasión les presento una imagen de mi dulce Boro esperando para cruzar la avenida.
Es muy educado, muy bien aprehendido mi perrito, y sabe que ya sea avenida, calle, o pasaje, siempre tiene que esperar mi autorización para cruzar.
Le he enseñado esto y todo lo que hace que sea un compañero canino ideal para andar por la calle sin mayores preocupaciones no sin mucho esmero y constancia para que su aprendizaje sea óptimo y provechoso para ambos, humano y animal.
Acá lo tienen entonces, a punto de internarse en la plaza que está frente a la Televisión Pública, y aunque con muchas ganas de cruzar hacia allá, esperando el momento en que le esté permitido hacerlo.

viernes, 10 de mayo de 2013

Totalmente afianzada.

Nuestra relación de compañeros humano-animal, con la única y necesaria diferenciación de jerarquías explicada en Boro, mi Boro, está totalmente establecida y afianzada en el amor y el respeto mutuos.
Él me respeta y hace caso a mis órdenes en momentos imperiosos y por lo tanto yo procedo de igual manera respetándolo y tratando en la medida de lo que pueda (lo entienda) de hacer lo que Él desea; siempre que se pueda, claro está.
¿Un ejemplo? Bueno, va por partida doble.
ÉL ME RESPETA obedeciendo mis órdenes de no cruzar la calle si ve un perrito o una perrita en la vereda de enfrente por ejemplo, ya que me mira para ver si obtiene mi aprobación (o no) y ante mi negativa, simplemente no cruza y continúa su camino junto a mi. Ahora bien, si le digo cruzá (cuando bajamos antes de dormir y enfrente está nuestro vecino con Ciro, el salchicha, su perro, por ejemplo) Boro es el más veloz también en acatar la aprobación del pedido de su mirada cruzando raudo bajo mi autorización.
YO LO RESPETO cuando caminando en las bajadas express que realizamos para que haga sus necesidades y nada más que eso, es decir bajadas cortas, se queda inmóvil mirándome en una esquina porque (asumo) quiere ir en otra dirección de la que yo tomé; y entonces yo regreso hasta donde Él está y cambiamos la cuadra a caminar mientras ahora sí él avanza animosamente. (Otra explicación no le encuentro a esta forma de reacción que suele tener algunas veces.)
Básicamente estos dos ejemplos -entre los tantos que podría citar- uno por cada parte, sirven para mostrar en forma simple nuestro respeto mutuo, ese mismo respeto que nos pone en igualdad de condiciones, de seres vivos que tienen sus necesidades y requerimientos que deben ser atendidos y entendidos en igual medida.
Esta forma de entendernos nos hace vivir serena y alegremente nuestros días compartidos contribuyendo a la vez a establecer y afianzar el más hermoso vínculo que el ser humano (yo, Facu; en este caso) pueda establecer con el ser animal (Boro, ahora; y en correspondencia a la idea citada) y viceversa, a lo largo de sus respectivas vidas.

jueves, 9 de mayo de 2013

Sale como sale. Pero sale Amor.

¡Uff! La enfoqué re mal parece.
Pero ¿saben qué?, no importa. Lo que quería transmitir en la foto era el amor que existe entre mi Boro y yo; que se renueva y fortalece a cada instante y que cada día cobra mayor potencia y valor para nuestro vínculo. Y creo que se transmitió a pesar del regular encuadre de la toma. Por eso así salió y así quedó.
Él es un hermoso motivo para que sonría así como se ve en la foto tomada días atrás cuando yo llegaba a casa después de varias horas de estar fuera de ella -sin Él- y su recibimiento y alegría al verme fueron sencillamente reconfortantes ante mi arribo, hecho que motivo que no pueda menos que tirarme unos minutos al piso a darle un cariño y responder a tamaña felicidad demostrada por mi aparición.
Por eso publico la imagen que si bien, por poco, casi deja fuera de la toma al principal protagonista de este blog, refleja un poco de parte de la esencia afectiva de nuestra vida compartida.
En este caso importa lo que la foto transmite por sobre como ha salido. Por eso lo de: sale como sale, pero sale Amor.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Felicidad.

Boro es tan feliz en su vida
que no puede menos
que transmitir esa felicidad que impregna sus días
con una luminosa existencia
que da reflejos
de la mejor luz a mi ser
y que hace que por tal motivo
yo, Facundo, su compañero de vida humano,
sea también esencialmente Feliz.
GRACIAS BORO. TE AMO.

martes, 7 de mayo de 2013

Se movió.

Porque además de ser hermoso, bello, obediente, bueno, modelo de mis fotos, y todo lo que se quiera decir acerca de Él, Boro es un perro, hay que tenerlo en cuenta; y como tal, se mueve cuando menos te lo imaginás al momento de sacarle una foto.
De todos modos me encantó como quedó, no la borré y decidí dejarla y publicarla en nuestro blog.
Acá está entonces. Toto, girando bruscamente su cabeza justo en el preciso instante en que le tomaba la foto que terminó saliendo muy original de todos modos, como pueden ver.

lunes, 6 de mayo de 2013

Muy a gusto.

Boro está muy a gusto siempre que se encuentra en un parque o en una plaza y no es necesario que esté jugando -con otros perritos o solo- para sentirse feliz y demostrar que lo está pasando bien.
Sentado en el suelo (casi nunca), o en el banco de plaza junto a mi (casi siempre), El sí que sabe disfrutar a su tiempo y manera de este paseo que radica en venir a la plaza y hacer lo que quiera. Lo Él que quiera, repito. Jugar, correr, oler, investigar, y también porque no, descansar.

domingo, 5 de mayo de 2013

Si está limpio...

Ya lo he comentado en mis redes sociales pero nunca en el blog de Mi Boro y Yo.
Mi perro, el que a esta altura ustedes tanto conocen gracias a mis publicaciones de diferentes estilos sobre Él, tiene la costumbre, la imperiosa costumbre, de pasar a investigar todo aquello que, luego de la limpieza general de la casa aparece en ella; limpio, claro está.
Hace algo así como un reconocimiento de las cosas que quizás hace un tiempo que no veía y que entonces al encontrarlas de nuevo en el depto, merecen de su inefable inspección.

sábado, 4 de mayo de 2013

Los dos.

Hasta en las bajadas express de la noche, esas que duran 30 minutos y no mucho más, Boro tiene derecho a tomarse un breve descanso.
Descanso que por cierto tomamos los dos en la mini placita que nos acoge muchas de las noches que decidimos llegarnos hasta la avenida antes de regresar a casa a dormir.
Los dos bajamos. Los dos caminamos. Los dos llegado el momento descansamos. Los dos. Los dos.

viernes, 3 de mayo de 2013

Sólo mirarlo.

Tenerlo ahí a mi lado, sabiendo que es muy feliz por ser parte de mi vida y que aprecia y valora cada instante que vivimos juntos, es algo inexplicable que me hace extremadamente feliz y me sensibiliza de sobremanera.
Él es tan puro y simple que cada día descubro cosas nuevas en nuestro vínculo que, producto de esa sencillez, van enriqueciéndolo al igual que enriquecen mi vida y nuestra vida en común, adornándola con las más hermosas emociones; esas que yo jamás pude haber imaginado que se generarían en el trato cotidiano con un ser animal y parece que me equivoqué en lo que suponía ya que todo es emoción y belleza junto a Él, junto a Boro. ¡Y qué feliz soy al corroborarlo ahora!
Él transmite e impregna nuestra vida (no sólo la mía) de cosas buenas y cargadas de la mejor energía y del más profundo amor.
Por eso verlo ahí a mi lado, cerquita mío, durmiendo sobre uno de sus ositos de peluche y siendo plenamente feliz hasta en su descanso, me hace una persona llena de tesoros, o mejor dicho de "un" tesoro; de ésos (y acá generalizo) que verdaderamente vale la pena poseer, cuidar y, como lo hago en este blog, compartir.