miércoles, 28 de septiembre de 2011

Mi Boro, TE QUIERO.


                 HAY AMORES QUE MATAN...
                                                                     ...DE AMOR!
   

lunes, 26 de septiembre de 2011

Tanto, tanto...

Tanto nos queremos. Tanto compartimos. Tanto nos entendemos. Tanto disfrutamos. Tanto nos acompañamos. Tanto vamos viviendo. Tanto nos cuidamos. Tanto hacemos juntos. Tanto nos extrañamos. Tanto descubrimos. Tanto nos necesitamos. Tanto aprendemos juntos. Tanto nos une.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Tenerlo es un Placer.

CADA DíA CORROBORO EL AMOR QUE BORO SIENTE POR Mí Y EL QUE YO SIENTO POR ÉL.


Me hace muy Feliz y disfruto mucho el hecho de tenerlo en mi vida y siento que radica en “ese disfrute” gran parte de la Felicidad que experimento a diario en cada pequeño momento que comparto con él y que por pequeño, pero repetido y cargado de pureza e intensidad pasa a ser de una magnitud tal que me colma de las mejores sensaciones que una persona pueda llegar a experimentar.
Tenerlo es un Placer y quien cuente con la compañía de una mascota, al margen de compartir su vida y momentos con seres humanos algo no comparable y que no está en discusión; podrá entender mejor cuando digo que tener un perrito, privilegiando este tipo de animales por sobre los demás que puedan ser considerados como mascotas o domésticos, creo que ayuda a cualquier persona a sentirse más plena en su vida por todo lo que la relación que se origina entre un dueño y su mascota implica e involucra tanto para él (dueño) como para su animal.
Es por eso que Boro, mi amado Boro que sólo me da Amor, Fidelidad y una Devoción Absoluta a través de su vida, sin altibajos o decaídas en ese sentimiento como suele pasar con nosotros los humanos,  es un ser que se ha vuelto importante e imprescindible en este momento de mi vida y que por todo lo que acabo de comentar es, en esencia (como el resto de este tipo de animales), totalmente superior a todos nosotros, los seres humanos, por supuesto.

GRACIAS BORO. GRACIAS MI LINDO PERRITO. TE AMO Y SOS UN SOL EN MI VIDA. 

jueves, 15 de septiembre de 2011

Si Boro pudo, todos deberían poder.

A mi no me vengan con eso de que "mi perro es agresivo porque de chiquito lo mordieron", o "una vez lo agarró un perro más grande que él y desde entonces se pone como loco cuando se le acercan otros perros" o con ese argumento tan trillado ya de "es un cascarrabias", porque la verdad eso no es ni debe ser así ya que los perros que reaccionan mal ante determinadas situaciones que implican relacionarse con otros seres de su misma especie actúan así porque no han sido debidamente educados en su momento.
Boro, por ejemplo, que ha sido correctamente educado -si lo conocieran podrían dar fe de lo que digo- es un animal que si bien ha reaccionado alguna vez de mala manera en diferentes situaciones, luego y producto de habérsele impuesto la corrección necesaria, ha modificado su actitud para ya nunca más ponerla en evidencia ante iguales situaciones vividas después.
Otra cosa que tampoco sirve como fundamento para apañar malos comportamientos de la especie canina es cuando las personas dicen que el perro tiene en el instinto ese proceder con respecto de los gatos, por ejemplo, que se le cruzan en su camino. Proceder "cuasi asesino" podríamos decir el que se ve en gran parte de perros que van caminado con sus dueños cuando por delante de ellos se aparece un felino.
Bueno, el tema es que a Boro cuando va caminado por la vereda, o se encuentra en una plaza o en un parque, se le puede cruzar un gato, dos gatos y hasta una pandilla entera de gatos que él ni se inmuta. ¿Por qué? Porque una vez (o dos o tres veces, no recuerdo) cuando esto ocurrió yo me impuse y con un enojo de mi parte y una clara demostración de que lo que estaba haciendo en ese momento estaba mal él entendió lo que yo quería hacerle saber, lo incorporó en su estructura de aprendizaje y nunca más lo repitió.
Hay momentos para todo, para el aprendizaje y para el cariño; cosas que van por diferentes canales pero que pueden intercalarse una con otra ya que mientras más se le enseña y el can asimila y aprende es ahí cuando, en recompensa por lo que está sucediendo, hay que introducir felicitaciones y abrazos y mucho alboroto para demostrarle que está bien la respuesta que estamos obteniendo de su parte y de esta forma acelerar el proceso de aprendizaje y fijación de lo que queremos que nuestro amigo animal aprenda.
Hay momento para todo decía, es cierto, y el tiempo de cachorro es el ideal para enseñar a nuestras animales a que se comporten como es debido cuando sean grandes aunque, si bien puede requerir de más tiempo, en la adultez también pueden aprender nuevas cosas nuestros queridos perros.

Así que doy por desterradas las teorías que de una forma u otra justifican los horribles e indeseables comportamientos de los perros. Comportamientos que no tienen que ver con el animal sino, pura y exclusivamente, con su dueño, aquella persona responsable de darle una buena calidad de vida al perro y también a todos los que puedan a llegar a relacionarse e interactuar con él en diferentes momentos, ya sean otros perros, diferentes animales o nosotros, los humanos.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Video corto de Boro en las últimas vacaciones en la playa.

Acá Les dejo un breve videíto que muestra en forma expresa
como disfruta Boro
de los viajes a la playa.


Es muy breve, pero se lo ve en movimiento,
mientras se lo pudo capturar con la imagen.
Porque no paraaa!!!
Jejeje!!


viernes, 26 de agosto de 2011

martes, 23 de agosto de 2011

Acá estoy!!

Ausencias prolongadas no significan una baja en la estima y el amor que siento hacia Boro, mi querido labrador; sino que por diversos motivos -que no viene al caso enumerar ya que tampoco son siempre los mismos- me ausento indefinidamente del blog.
De todos modos siempre ando por acá.
Esta entrada express es una prueba de eso!


lunes, 15 de agosto de 2011

El "huesito".


Olvidé comentar y mostrar otro de los chiches súper, preferido de Boro. Este huesito que trajo de una visita a la casa de 1 amiga que vive en el campo y que encontró por ahí ese día cuando era apenas un cachorrito. 


Es otro de sus juguetitos, aunque sea un hueso ya que él lo ve así, y como con tantos de sus chiches hasta se duerme con él como muestra del afecto que guarda hacia cada uno de ellos.


jueves, 11 de agosto de 2011

Seguimos incorporando códigos, día a día.

A medida que mi perro va creciendo, cada vez no vamos entendiendo más y más. Y yo creí que llegado un punto de su vida (y la mía) ya iba a estar todo aprehendido entre nosotros dos pero no, de vez en cuando y cada tanto, me encuentro comprobando que en algún aspecto ya tenemos cierto “código” y nos comprendemos y movemos  siempre de la misma manera. En muchas cosas, claro. Pero para ejemplo basta comentarles dos casos bien diferentes uno del otro.
El primero es el siguiente. Cuando vamos caminando por la calle (vereda) Boro es un Srito. Inglés o un Sr. Perrito Inglés mejor dicho, ya que va muy campante, siempre pendiente de mí y haciendo caso a cada directiva que yo le dé en el momento indicado. Pero hay momentos en nuestra caminata en los que él se queda parado mirándome y yo puedo caminar si quisiera más de media cuadra que él va a seguir estando en el lugar quieto y mirándome. Bueno, eso es una primera muestra del código que nosotros tenemos y que con el tiempo fui entendiendo que siempre se daría de la misma manera entre el y yo.
Lo que quiere decirme Boro con este “quedarse parado mirándome fijo y no avanzar” es que hay una botella y que la quiere agarrar. Entonces cuando me doy cuenta de que él se quedó en esa espera y lo veo, le digo: “Agarrá la botellita” (sic) y recién ahí la recoge y avanza para ponerse a la par mía y reanudar su marcha.
Esto también es un ejemplo de lo obediente y educado que es Toto ya que espera mi permiso hasta para agarrar una botella que encuentra en el piso, que como ya sabrán quienes leen mi blog cada tanto, es uno de sus juguetes favoritos.
Ahora, el segundo ejemplo.
Boro come 2 veces al día. Entre las 11 AM y la 1 PM en primer lugar y entre las 8 PM y las 10 PM finalmente.
El caso es que yo le ponía su alimento balanceado, lo llamaba y hasta que no lo comía no lo dejaba tranquilo, porque tampoco le iba a dejar disponible todo el día el alimento para que lo coma cuando a él se le antoje, ya que todos los dueños, y quienes entienden, de perros sabrán que el can tienen que tener dentro de su estructura organizativa del tiempo para hacer las cosas, un tiempo (que será siempre el mismo) para comer; otro para salir a la calle a hacer sus deposiciones (en el caso de vivir en departamento como Boro), otro para ir a jugar a la plaza o jugar y hacerse mimos con su/s dueño/s, etc.
Bueno, el código entre nosotros (es éste uno de los últimos que se han dado entre él y yo) es que yo le pongo el alimento dentro de ese rango horario y él va a comerlo cuando lo desea pero ya no cuando se lo impongo yo, evitando de esta manera un momento traumático tanto para él que seguramente padecería de mis órdenes y para mí, que recuerdo que me ponía nervioso pensando “este perro no quiere comer!!!”. Y siempre termina comiéndolo dentro de ese tiempo en el que él ya sabe que lo tiene a su disposición.

Como verán vamos incorporando códigos o mensajes implícitos que ambos comprendemos y es esto una muestra de la afinidad y entendimiento mutuo que vamos desarrollando cada día incentivado por el amor y el respeto mutuo que nos tenemos y que hacen de nosotros dos  2 grandes compañeros que viven a pleno su vínculo “Amo-Mascota”.