¡¡Qué afortunado fui al animarme a traer a Boro a mi vida; ya no mi mascota, porque ¿qué es eso de mascotas?, sino mi compañero de vida y de camino en el real sentido de la palabra!!
ES TAN LINDO COMPARTIR LA VIDA CON UN PERRO QUE QUIERO TRANSMITIR LA DICHA DE COMPARTIR LA MÍA CON ÉL.
No hay comentarios:
Publicar un comentario