domingo, 2 de junio de 2013

sábado, 1 de junio de 2013

Días nubosos.

Durante el otoño y ni hablar durante el invierno la mayoría de las tardes que hacemos las bajadas largas para que Boro camine y ande más que en las dos o tres restantes que tiene cada día, solemos hacerlo con días que no ofrecen nada de sol durante la jornada y que con suerte se quedan en eso no transformándose en días con lluvias como también suele ocurrir durante estas épocas del año, más que en sus opuestas la primavera y el verano.
Lo cierto es que salimos siempre de todos modos porque Toto no puede dejar de dar su vuelta y paseo vespertino, que tanto espera y disfruta.
Y es en este tipo de salidas, las de este tipo de días, cuando andamos sí, pero no tanto, o al menos no con tanto brío, como en las de días más soleados.
Por eso aquí nos ven en uno de esos días nubosos donde la única luz y claridad que podíamos encontrar en ese atardecer que comenzaba a tener lugar en el momento de la toma radicaba en la poca claridad que ese cielo encapotado -posterior a una lluvia potente que había caído horas antes y que quizás podía volver a repetirse- que oficiaba de manto en nuestro recorrido por algunas calles de nuestra ciudad y precisamente en ese instante de nuestro reposo en un banco de la plaza, nos daba.

jueves, 30 de mayo de 2013

En Bond Street lo podrán ver.

Si nos quieren encontrar fácilmente lléguense hasta las Galerías Bond Street; ahí, sobre la avenida Santa Fe al 1.600, donde solemos encontrarnos cada tanto cuando las plazas y las calles nos agobian un poco y queremos más interacción urbana con el entorno en nuestra salida larga
de cada día.
Allí lo encuentran.
Seguro.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Es el Rey.

ALLí,
ENTRE SUS JUGUTES DE PELUCHE,
ÉL ES EL REY.

(A decir verdad,
en toda la casa
Él es el Rey.)

martes, 28 de mayo de 2013

Lo agradezco.

Yo agradezco el hecho de haber tomado la firme decisión de tener un perro a mi lado, que se plasmó en el buscar una compañía inseparable -mascota en un primer momento y compañero de vida y de camino después, ahora- que le han dado alegría y amor, mucho amor, a mi vida.
¡¡Qué afortunado fui al animarme a traer a Boro a mi vida; ya no mi mascota, porque ¿qué es eso de mascotas?, sino mi compañero de vida y de camino en el real sentido de la palabra!!

lunes, 27 de mayo de 2013

Ya tiene sus 5 años.

Boro ya tiene 5 años, como anuncia el nombre de esta entrada, y un par de meses; ya que ha nacido un 7 de febrero de 2008 y por lo tanto si bien tiene mucha energía en su cuerpo y en su andar también entró en una etapa en la que ya no gusta tanto de los juegos entre perros -prefiere encontrar una linda perrita y "jugar" a otra cosa- como sí de oler, husmear por ahí en todos los sectores del lugar (plaza, parque, vereda) donde se encuentre y por supuesto, una vez completado este rutinario accionar, descansar sentado a mi lado, siempre.
Acá, en esta imagen que acompaña el relato, lo pueden ver sentado sobre el banco de la plaza San Martín, este último viernes pasado cuando andábamos por ahí en la bajada larga del día.
Y bueno, está comenzando a dejar su etapa de cachorro, aunque nunca podrá despegarse de ella completamente por lo templado y juguetón de su carácter, y por eso gusta como les decía de reposar junto a mi.
En fin, hace lo que sus ganas y su cuerpo le indiquen o le pidan.

domingo, 26 de mayo de 2013

Inspeccionando el terreno.

Así sean bajadas express
de cortísima duración
Boro siempre
se va a tomar su tiempo
investigando todo
lo que encuentre a su paso,
por más que los lugares
que inspeccione cuidadosamente
sean conocidos y repetidos
en sus salidas diarias.
Él siempre encuentra
motivos de búsqueda
y olfateo. Siempre.

sábado, 25 de mayo de 2013

¡Es poesía!


Ver una imagen tan dulce, relajada y armoniosa como está
no es otra cosa que poesía.
Mi Boro es un hermoso, bueno y adorable animal.
Lo adoro.

viernes, 24 de mayo de 2013

Ahí, después de la pelea. Lejos.

Y ahí estaba en la tarde, casi anochecer, de un martes 30 de abril a eso de las 6 pm luego de haber participado de una gresca brutal en la que otro perro, un mestizo de tamaño similar a Él, llegó corriendo y comenzó a atacarlo de la nada, o por un motivo que ni el dueño del animal ni yo pudimos determinar.
¡Ay las peleas de perros! ¡Ay, ay!
A modo de anécdota, ese día en el momento del enfrentamiento Toto quiso alejarse -cortar la lucha- pero el otro perro no lo permitió insistiendo en su embestida, ante lo cual mi amigo canino continuó defendiéndose de tales agresiones hasta que finalmente la persona que acompañaba al perro peleador pudo separarlo mediante un griterío y un par de acciones acordes a interferir en la tarea agresiva de su perro.
Toto, Toto... Irresponsabilidades que nos tocan aunque no nos incumban, tales como deficiencias en la educación por parte del humano o agresión pronta y desmesurada por parte del animal.
El perro, ese mismo que agredió a Boro, minutos después continuó generando otras peleas pero afortunadamente nosotros ya nos habíamos alejado de ese sector de la plaza.

jueves, 23 de mayo de 2013

Realmente increíble.

Mi Boro, el que ven ahí tendido sobre mi cama durmiendo plácidamente, es quien me recuerda muchas veces -entrada la noche- que es hora de seguir su ejemplo e ir a dormir.
Siempre presente en mi vida.
¡Qué increíble es la relación que podemos llegar a establecer los seres humanos con nuestros compañeros los seres animales!
¡Realmente increíble!